martes, 31 de octubre de 2017

¿Qué sabemos de los Juegos Deportivos CA?


Nada.

O simplemente, sabemos poco. Sabemos que Managua será la Sede, porque algún familiar nuestro es atleta de alto rendimiento, es directivo o es periodista deportivo. Pero un alto porcentaje de la población de Managua no saben nada del magno evento.

Managua será la capital deportiva de Centroamérica, pero los medios de comunicación impreso o digitales apenas usan la frase “Juegos Deportivos” unas tres veces por semana, la ciudad y la gente deberían estar inundados por el entusiasmo, pero nadie proyecta nada.

El Comité Olímpico Nicaragüense (CON), es un gran elefante blanco, no hace nada. Las federaciones usan sus recursos en la preparación de los atletas, el Instituto Nicaragüense de Deportes (IND) en conjunto con la Alcaldía de Managua (ALMA) trabajan en la mejoras y construcción de las infraestructuras y se olvidaron de la promoción.

Y el Comité Organizador de los Juegos Deportivos, quiénes son, qué hacen o están haciendo.

Y bueno, por qué el Ministerio de Turismo no está capitalizando este evento. Vendrán unos miles de atletas, los hoteles estarán llenos, los centros de recreación deberían alistarse para diez días de mucha actividad, las tour’s operadoras deberían diseñar paquetes a destinos turísticos y el factor transporte debería estar solucionado en esta capital, que cada día que pasa es más caótico.


Yo sé que habrán Juegos Deportivos Centroamericanos en Managua. Ah, serán del 3 al 17 de diciembre. Nada más.

jueves, 12 de octubre de 2017

La cruzada de la vida



Decir que no se vale, es retar los designios de Dios y eso es blasfemia, me diría mi madre. Así lo hizo cuando le pregunte aun siendo muy chico, qué existía antes de la NADA. ¡Dios!, me respondió. ¿Y antes de Dios?, cuestioné. “No blasfeme”, me espetó, quizás con una chinela en sus manos.

Y hace unos días mi madre me dijo, Carlos Mejicano, (amigo desde la secundaria cuando estudié en “Corn Island), tiene cáncer. Yo había hablado con él vía Facebook unas semanas antes y entonces Carlos me había dicho que estaba en Managua superando una crisis de salud, que cuando estuviera mejor me iba a contactar para que nos viéramos. Las ocupaciones cotidianas se llevaron la pregunta ¿Ya estás mejor?, hasta el telefonazo de mi madre.

Entonces le escribí por Facebook y me contó que está en el proceso de quimioterapia. Batalla contra el cáncer de Mieloma. Su sangre por alguna razón está produciendo más glóbulos blancos y eso lo tiene mal de salud.

A Carlos lo conocí en 1,989. Año en el que me convertí en habitante de la Isla del Maíz, luego compartimos tres años de clases, los últimos de la secundaria y junto a Edison Berry (q.e.p.d), conformamos un trío que encubó un sueño, ir a la universidad. Y los tres fuimos a la Universidad. Edison terminó la carrera de Derecho en la UNAN León, yo Comunicación Social en la UCA. A Carlos lo venció el amor y la responsabilidad, ya estaba en gestación su primer hijo.

Aun sin superar esee golpe, hoy Facebook me anuncia otra. Waldo Vado, a quien conocí mejor como profesional que como basquetbolista, pelea contra un cáncer Linfático. Dos conocidos, dos amigos, dos grandes personas insertadas en una cruzada por sus vidas.

Desde dónde estoy, doblo rodillas ante el Creador NO pidiendo explicaciones. Le pido misericordia y salud por ustedes, son dos tipos jóvenes, con hijos que los necesitan y que ustedes quieren ver crecer.


Dios quiera superen estas pruebas de sus vidas y sean embajadores de sus obras y sus milagros, que Dios los proteja y los guarde.

miércoles, 11 de octubre de 2017

La prudente, imprudencia


“Sé prudente”, me dijo mi madre mientras yo ya estaba a bordo del “Río escondido” y mi madre en el muelle que por aquellos años lo conocíamos como CAF. Ya estaba a punto de zarpar de la Isla del Maíz, la que había sido mi casa por 3 años y la incubadora de grandes sueños. Estaba próximo a zarpar a la conquista de uno de ellos, estudiar una carrea profesional en una universidad de la capital. Bueno, en aquellos años, solo habían en Managua y León.

Ese fue quizás el último consejo que ella me dio antes de mi primer día de clases. Sé prudente al hablar, al actuar y hasta para pensar es valiosa la prudencia.

Pero en estos años eso se ha perdido. Todos los días hay variados reportes de accidentes de tránsitos, todos dominados por la imprudencia de uno de los protagonistas.

Sucede que los medios de comunicación, el Estado y la sociedad los disfrazan y ponen calificativos como “Conducción Temeraria – exceso de velocidad – estado de ebriedad”, etc.

Pero hablamos de imprudencia. La persona desde que se genera la sed por tomar bebidas alcohólicas y conduce un vehículo, debe estar claro que comenzará a generar riesgos mortales.

Los motorizados al amanecer, al anochecer, al atardecer, a cualquier hora del día hacen unas maniobras y, sencillo, la culpa es de otros.

Hablemos de aquellos que retan a la naturaleza y cruzan un cauce, una correntada, un río desconocido y su atrevimiento lo pagan con su vida. Todos los días los noticieros de TV están llenos de sangre, de muertes absurdas, de cosas ilógicas, pero no los vemos desde el plano educativo que nos permitiría entender que cuando estemos en una situación extrema, ser prudente.

Para qué campañas del gobierno sí ahí están las imágenes crudas, reales y llenas de sensaciones de gente que retó al destino y perdió. Gente que sigue retando al destino y perderán.

Por qué no ser prudentes, será que no hay nadie esperándolos en casa, será que no tienen hijos, madre o pareja, por qué no sus vidas no tienen valor. La educación comienza en casa. Y lo que bien se aprende, no se olvida aunque los años pasen. “Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo, no se apartará de él”. Proverbios 22:6